Índice.

 

 

Introducción

 

En 1905, el Ministerio de Agricultura adjudicó la licitación a los constructores Udina y Mosca para la construcción de un Predio de Migraciones que debía funcionar en un predio junto a otros edificios. No obstante, debieron rescindir el contrato en 1909 ante el retraso en la entrega de las obras. Finalmente, el arquitecto húngaro Juan Kronfuss y la empresa alemana Wayss & Freytag, pudieron  concluir los trabajos un año y medio después, pero modificando parcialmente el proyecto original.

 

 

Las instalaciones y otras dependencias, que pertenecieron a ese gran hotel terminaron consistiendo en oficinas de recepción, comedores, dormitorios, lavaderos, banco, oficina de trabajo y oficina de tierras, junto al desembarcadero y también un hospital.

 

No obstante, la historia del Hotel de Inmigrantes y su Predio corresponde al período de la gran declinación de la inmigración europea, la que fue reemplazada en forma progresiva y muy posterior por inmigrantes limítrofes. El porcentaje de alojados, en comparación con el Hotel de la Rotonda, bajó al 38,84% del total de la inmigración que desembarcó entre el año de la inauguración y 1924, para continuar descendiendo en las dos décadas siguientes. “Por una más de las tantas paradojas de la Argentina, cuando por fin se consiguió la infraestructura apropiada, lentamente se esfumaba la inmigración masiva. Sin duda el reloj de la historia funcionaba a deshora” 1

 

1 - hotel de 1911

 Fachada de la inauguración y la obtenida en 1989 que presenta la ausencia del reloj y el deterioro del edificio.

 

 

En el audiovisual Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes se destaca la inauguración en 1911, mostrando la fotografía de época de la fachada principal del Hotel y el contraste con la toma obtenida en 1989, donde puede visualizarse tanto la ausencia del reloj que coronaba el frontispicio como el deterioro del edifico. La apertura del complejo se produjo en un momento particular del país, en el que la “generosa acogida hacia todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”, coexistía con una visión restrictiva, “en la cual las libertades políticas reales eran monopolizadas por las clases tradicionales, que aseguraban la continuidad del régimen gracias al envilecido mecanismo del fraude electoral sistemático y de los gobiernos electores” 2

 

Imágenes alegóricas del contexto económico-social al momento de la inauguración del Hotel. La Inmigración. Colección de Arte y Memoria Audiovisual 1999. (Pag 160)

 

En Memorias del Hospital de Inmigrantes (audiovisual ,1990), se testimonia la suerte del predio hasta su decadencia final y cierre sobre 1953.

El horno de la panadería, situado en la parte trasera del hotel, fue fotografiado en 1989, antes que desaparecieran sus últimos vestigios de ladrillos3. Las grandes ollas alemanas de vapor de la cocina ya no estaban, al igual que todas las mesas de mármol del comedor de la planta baja, dejando enormes salones vacíos que contrastan con las panorámicas repletas de inmigrantes.

 

 

La única mesa que se conserva corresponde al tercer piso y era utilizada por los extranjeros con problemas de documentación y como altar para oficiar las misas dominicales, ante la falta de una capilla en el predio.4 5 Contigua a los lavaderos, exhibe los deterioros ocasionados por las inscripciones realizadas por los soldados que ocuparon el hotel en 1955, como consecuencia de la autotitulada Revolución Libertadora.

 

Imagen del audiovisual obtenida en 1989

 

El gran parque y el jardín central, rodeados por los edificios del complejo y exhibidos en el audiovisual en sendas panorámicas de época, cambiaron íntegramente su conformación. Las flores, especialmente las hortensias, dejaron su lugar a las arboledas de jacarandá, magnolias y ceibos.

 

 

El Hospital estaba situado a la izquierda del Hotel, y es evocado en esos audiovisuales a través del testimonio de profesionales y pacientes. Pudo perdurar de algún modo en forma posterior al cierre del Hotel. En el momento del cierre del Hotel, hacia 1953, el Hospital se ocupaba ocasionalmente de algunos inmigrantes, ya que su función principal era la atención de las situaciones de emergencia originadas en los barrios carenciados del barrio porteño de Retiro. De modo que el Hospital fue el testigo ocular de las últimas oleadas migratorias de la posguerra. (Jorge Luis Farjat. Memorias del Hospital de Inmigrantes)

 

 

 

 

La Historia del Predio de Migraciones luego del cierre del Hotel.

 

En forma paralela a las obras audiovisuales antedichas se elaboró un conjunto de documentos anexos que se constituyeron, asimismo, en una de las fuentes principales de los libros La Inmigración, Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes, La Inmigración Historia Ilustrada y Memoria Audiovisual. Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes y La Inmigración Historia Ilustrada y Memoria Audiovisual. Los Viajes y Arribos. También en la reseña Migraciones. Más de una década de difusión histórico testimonial. En ellos se consignan testimonios recogidos en el Predio de Migraciones durante once años, entre 1989 y 2001.

En 1990 se inicia la recolección de objetos y documentos antiguos pertenecientes al Predio y  se organiza y se pone en funcionamiento, entre ese año y 1992, el Museo de la Dirección Nacional de Migraciones. Este Museo funcionó durante más de diez años, en cumplimiento de la Resolución DNM 3.753 de octubre de 1990,6 dictada poco antes de que el sitio fuera declarado Monumento Histórico Nacional por el decreto N° 2402/90.

En 1997 el Ministerio del Interior, en sede de Migraciones, crea el “Programa Complejo Museo del Inmigrante”, y a la vez, la Comisión Nacional de Monumentos Históricos tuvo intervención con proyectos de restauración. Pero nunca se realizó ninguna obra por cuenta de estas partes.

 

El primer Museo creado en la Dirección Nacional de Migraciones entre 1990 y 1992, que funcionara hasta 2002 en que fue íntegramente desmantelado.

 

 

No obstante, y como consta en estos documentos, esa década de difusión histórico documental, con visitas guiadas al sitio y exhibiciones de los audiovisuales en todo el país, sufrió cambios entre 2001 y 2002. El Museo fue desmantelado y sus objetos alojados en depósito, lo que obligó, a sabiendas de posibles perspectivas futuras, a documentar fotográficamente cada pieza, a modo de catálogo ilustrado en el apéndice del libro Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes publicado en 2003. Lamentablemente, el desmantelamiento produjo la desaparición irremisible de alguna de ellas, como la máquina de coser que estaba exhibida en el hall, junto al Museo, y que se utilizaba para la enseñanza de costura a las mujeres inmigrantes.

 

 

Entretanto la Biblioteca, armada en 1991 con libros y documentos del Departamento de Estudios y de la antigua Biblioteca de la Dirección General de Inmigración, fue trasladada al momento del desmantelamiento del pequeño Museo en 2002 hasta el sector trasero del edificio del ex Hotel. En 2010 se cerró y no presta más atención al público, quedando alojado en un depósito hasta hoy todo su acervo, en el que se destacan las memorias que sirvieron de fuente privilegiada al audiovisual y a los libros citados.

 

Ex biblioteca de la Dirección Nacional de Migraciones, de consulta pública hasta su desmantelamiento en 2010.

 

Desde 2002, conforme a las modalidades adoptadas por las distintas direcciones que asumieron, la planta baja del edificio fue destinada a distintos tipos de exposiciones.

 

A partir de 2012 varias áreas del edificio del Hotel, entre otras, parte de la planta baja y todo el tercer piso, se transformaron en un instrumento satélite de instituciones ajenas a la Dirección Nacional de Migraciones, realizándose exhibiciones con pretendido carácter museológico y otras designadas principalmente a arte contemporáneo permanentemente renovadas, alejando cada vez más el concepto de Museo de la Inmigración considerando el edificio como Monumento Histórico. Tal la situación hasta 2016.

 

 

Referencias:

 

  1.  Graciela Swiderski y Jorge Luis Farjat. La Inmigración (The Inmigration). Buenos Aires – 1ra edición 1999. / ISBN 987-97373-0-X. Pag 143.

  1.  Mario Rapoport, 1988: 174. Citado por Graciela Swiderski y Jorge Luis Farjat en La Inmigración (The Inmigration). Buenos Aires – 1ra edición 1999. / ISBN 987-97373-0-X. Pag 161.

  1.  Graciela Swiderski y Jorge Luis Farjat. La Inmigración. Historia Ilustrada y Memoria Audiovisual Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes.Buenos Aires – 1ra edición 2001./ ISBN 987-97373-1-8 / 2da. Edición ISBN 978-987-97373-8-5. Pag 74.

  1.  Graciela Swiderski y Jorge Luis Farjat. La Inmigración. Historia Ilustrada y Memoria Audiovisual Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes. Buenos Aires – 1ra edición 2001./ ISBN 987-97373-1-8 / 2da. Edición  ISBN 978-987-97373-8-5. Pag 77.

  1.  Graciela Swiderski y Jorge Luis Farjat. La Inmigración (The Inmigration). Buenos Aires – 1ra edición 1999. / ISBN 987-97373-0-X. La Última Mesa. Pag 182 y 183.

  1.   Ministerio del Interior Resolución N° 3753/90 http://www.mininterior.gov.ar/poblacion/pdf/poblacion_02.pdf Pag. 20

 

El sitio como Monumento Histórico.  

 

Resumen cronológico.

 

Si bien a partir de la designación del complejo como Monumento Histórico hubo numerosas ideas de reciclado, de restauración y de posibles trabajos de recuperación del edificio del Hotel, ninguna se llevó a cabo, probablemente por la “inexistencia de un equilibrio de racionalidad entre el volumen del patrimonio documental y el presupuesto dedicado a las instituciones que lo custodian”1.

El primer intento de creación de un museo, archivo y biblioteca se remonta a 1983, gracias a la iniciativa de las colectividades que se reunían en el lugar. En 1985, tras las gestiones de la Dirección Nacional de Migraciones, el Ministerio del Interior dictó la Resolución 879 creando el Museo, Archivo y Biblioteca  de la Inmigración. Acto seguido se colocó una placa de bronce en la entrada principal del Hotel, que todavía prevalece en la actualidad, pero sin que se concretara ninguna de las obras anunciadas.

En el audiovisual “Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes” aparece, en una de las tomas del frente del edificio, la chapa de bronce dispuesta en 1985, al costado de la puerta principal del Hotel, donde consta la inauguración de un Museo, Archivo y Biblioteca que nunca se realizó, “…Lugares periféricos del Estado y casi invisibles socialmente, los archivos públicos tal vez sean, en estos casos, agencias del olvido, por estar aislado de un universo social más amplio”. 2

 

 

 

Sobre el final de Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes, el testimonio del inmigrante, huésped del Hotel y posterior empleado de la institución, Marcos Nowak, observa que al volver muchos años después y encontrar el lugar deshabitado, todo le pareció mucho más chico.

 

 

“En no pocas situaciones, el Estado parece prescindir de la memoria -al menos de aquella que se expresa en los registros materiales en su acción a lo largo del tiempo- como instancia de legitimación…”3, reflexión que se patentiza en la última imagen que cierra analógicamente el audiovisual y que exhibe la desgastada inscripción “Hotel de Inmigrantes” en el muro lateral derecho contiguo al Apostadero.

Recién en 1990, mediante la Resolución Nº 3753 de la Dirección Nacional, se creó una comisión encargada de recolectar, identificar y restaurar todos los objetos dispersos en el complejo para formar, así, el Museo. En noviembre de ese mismo año, el decreto 2.402 declaraba al Predio Monumento Histórico Nacional.

Un año y medio después esta comisión, integrada por empleados de la repartición, concretó la iniciativa armando y poniendo en funcionamiento el que fuera el primer Museo de Migraciones, perteneciente a la Dirección Nacional. Situado en un salón del edificio principal de la misma, este pequeño Museo exhibió, durante más de una década, las únicas piezas que quedaron del antiguo Predio.

En 1992, en una sala contigua a ese Museo, se habilitó la nueva Biblioteca, en la que se consiguió reunir aunadas las obras provenientes del Departamento de Estudios, Investigación y Estadística y de la antigua Dirección General de inmigración. Incluía las memorias, los pequeños libros de noticias para inmigrantes y otros materiales. Hasta el año 2001 estuvo disponible para la consulta, junto a las visitas guiadas al Museo y al Predio para escuelas, instituciones y público en general, organizadas en el marco de un Programa de Difusión Histórico-testimonial, que se desarrolló tanto en Buenos Aires como en el interior del país a través de las delegaciones de Migraciones, y que incluyó exhibiciones de audiovisuales y de fotografías, conferencias y encuentros. 4

En 1997 el Ministerio del Interior creó el “Programa Complejo Museo del Inmigrante”, con sede en Migraciones y poniendo especial atención en el ex Hotel. En forma paralela, la Comisión Nacional de Monumentos Históricos intervino presentando proyectos de restauración del edificio5. Pero nunca se llegó a realizar ninguna obra, salvo una pequeña restauración en una de las ornamentaciones del frente aunque, posteriormente, se abandonó el mantenimiento.

Con el cambio de gobierno en 1999, se renovaron los integrantes de la comisión relativa a ese Programa. Inmediatamente, se produjeron  grandes cambios que afectaron al Museo, a la Biblioteca y al programa de difusión en funcionamiento desde hacía unos años atrás.

En 2001, con motivo de la realización de una muestra organizada por Casa FOA en el edificio del Hotel, el Museo empezó a ser desmantelado hasta que se cerró definitivamente y sus objetos, que estaban inventariados y también testimoniados gráficamente en obras literarias publicadas, fueron destinados a depósitos y, lamentablemente, algunos de ellos desaparecieron, hasta tener todos posteriormente un destino incierto.

Después de 2002 y en el intervalo hasta 2010, el gran salón de la planta baja se utilizó para realizar algunas exposiciones que, junto a las visitas al lugar, quedaron siempre  a cargo de un número reducido de personal de Migraciones. 

Una suerte semejante al Museo corrió la Biblioteca, primero trasladada en 2002 a la parte de atrás del Hotel y luego, en 2010, cerrada definitivamente y sin posibilidad de consulta, terminando todo el material bibliográfico también en un depósito.

 

También, en forma consecuente, en 2012 se produjo uno de los cambios más importantes. Varias áreas del inmueble, incluyendo parte de la planta baja y todo el tercer piso, fueron cedidas mediante un convenio a instituciones universitarias para que realizaran exhibiciones en el lugar, aunque no siempre dedicadas al tema migratorio sino, principalmente, al arte contemporáneo, con temáticas que no están relacionadas con las de ese sitio que fuera declarado Monumento Histórico.

En cuanto a la situación estructural del edificio del ex Hotel, deteriorado por el desprendimiento de los revestimientos y sometido a las inclemencias del Río de la Plata, las intervenciones de mantenimiento fueron casi nulas, agudizándose el deterioro de los interiores, y de los frentes lateral, frontal y trasero, incluidas las escasas ornamentaciones, y provocando la pérdida irreversible de numerosos detalles arquitectónicos.

 

 

Desde el punto de vista estructural el edificio sufre, a raíz de ese convenio, el más radical cambio que pudiere haber tenido desde su construcción. Le fue adosada en su lateral izquierdo una importante estructura metálica alojando ascensores que conducen al tercer piso, afectándose notoriamente la fisonomía externa de este monumento histórico, sin conocerse públicamente constancias que avalen y justifiquen ese voluminoso, moderno y contrastante conjunto adherido al antiguo edificio.

 

 Acceso al sector de ascensores, y pequeño recinto de planta baja, franqueado por una estructura en exhibición perteneciente al citado Centro de Arte Contemporáneo


Así funcionan en 2017 las dos alas laterales del tercer piso, una dedicada a un Museo de la Inmigración, lindante al parque, y la otra, de igual superficie, al Centro de Arte Contemporáneo. 

Este Museo de la Inmigración, aliado a un itinerante centro de arte contemporáneo está integrado por una exposición que incluye algunos objetos en donación, intentándose cubrir de algún modo los desprovistos salones que ocupa, no poseyendo ninguno de los elementos que integraban el anterior Museo de la Dirección Nacional de Migraciones, así desaparecido.

 

La última mesa comedor existente en el tercer piso, otrora usada a veces para oficiar misas, ante la falta de parroquia en el predio. Ahora se presenta con elementos de arte contemporáneo consistentes en lienzos coloreados que cuelgan sobre ella.

El sector de lavaderos del hall de ese tercer piso. Una mampara en el fondo oculta el sector baños y en el centro otra muestra representativa del centro de arte.

(Documentos obtenidos en abril de 2017)

 

Referencias

  1. Graciela Swiderski. Las huellas de Mnemosyne. La construcción del patrimonio documental en la Argentina. Editorial Biblos. Pag. 272 

  2. Jardim, 2001:47 cit por Graciela Swiderski en Las huellas de Mnemosyne. La construcción del patrimonio documental en la Argentina. Editorial Biblos. Pag 217

  3. Jardim, 2001:47 cit por Graciela Swiderski en Las huellas de Mnemosyne. La construcción del patrimonio documental en la Argentina. Editorial Biblos. Pag 217.

  4. Migraciones: Más de una década de difusión histórico documental. Folleto de la Dirección Nacional de Migraciones. Ministerio del Interior. 1987-1999

  5.  http://www.migraciones.gov.ar/accesible/indexP.php?museo

 

Fuentes

 

Lopes, Maíne Barbosa (2011) Representações da imigração na Argentina: Discursos e debates na configuração do Museo Hotel de Inmigrantes. 

 

Museo de la Ciudad. Material grafico de época citado.

 

Comisión Central de Inmigración. Memoria 1873.

 

Ilaria Magnani. Immigrazione e identita nazionale. Riflessioni sul museo nazionale dell¨ Immigrazione di Buenos Aires.

 

Ministerio de Agricultura, Memoria 1940.

 

Graciela Swiderski. Jorge Luis Farjat La Inmigración. Historia Ilustrada y Memoria Audiovisual Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes. Buenos Aires – 1ra edición 2001./ ISBN 987-97373-1-8 / ISBN 978-987-97373-8-5 2da. Edición

 

Jorge Luis Farjat. Los antiguos hoteles de inmigrantes, audiovisual (1989)

 

Rocca, Edgardo. El Puerto de Buenos Aires en la historia. Buenos Aires. (1996)

 

Wilde, Jose A. Buenos Aires desde 70 años atrás. Buenos Aires 1977.

 

GORI, Gastón (1988). Inmigración y colonización en la Argentina. Buenos Aires: Eudeba.

 

Ministerio del Interior Resolución N° 3753/90 http://www.mininterior.gov.ar/poblacion/pdf/poblacion_02.pdf Pag. 20

  

Fuente literaria principal

 

La Inmigración.

 

ISBN 978-987-42-4518-2

 

Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes, audiovisual

 

Realizado en 1989 constituye la primer obra audiovisual  del autor de carácter documental, donde indaga la historia de todos estos lugares de recepción, repasando minuciosamente desde los primeros orígenes en la década de 1820 hasta el predio del gran Hotel inaugurado en 1911. Con la realización de esta obra fundamentó la necesidad de divulgación, en forma metódica, de una temática hasta ese momento poco investigada, sentando las bases para la publicación posterior de sus cuatro trabajos literarios ilustrados sobre el tema, que fueran declarados de interés cultural por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.

 

Índice

 

 

Características del lenguaje, género y argumento

 

Este audiovisual, consistente en el lenguaje de imágenes fijas (fotografías) con sonido, corresponde al género documental histórico testimonial y refiere a la historia de todos los hoteles que albergaron inmigrantes en la Argentina. Comprende cuatro períodos: el primero hasta 1852; el segundo entre 1852 y 1880; el tercero, coincidente con la etapa de apogeo de la inmigración, ente 1880 y 1910; y, por último el cuarto, caracterizado por el ocaso en el ingreso de europeos, entre 1910 y 1955. Específicamente, este trabajo dedica su segunda parte al Gran Hotel inaugurado en 1911, que estaba ubicado en el predio de la ex Dirección General de Inmigración, actualmente, Dirección Nacional de Migraciones 

 

Los antiguos hoteles, el Hotel de la Rotonda y el gran Hotel de 1911

 

Con imágenes gráficas de época, el trabajo recorre desde los inicios de los albergues de inmigrantes, como el Asilo de la Recoleta y el de la Chacarita de los Colegiales (1825), pasando por el Asilo de Corrientes N°8-10 (1857-1874) y el hospedaje de la calle Cerrito (1882 y 1888) con sus alojamientos complementarios, hasta llegar al momento clave en el que se inaugura el Hotel de la Rotonda de Retiro, que funcionó entre 1888 y 1911, convirtiéndose en la estructura de recepción más importante por el caudal migratorio europeo.

Tal como se relata en el trabajo, los panoramas que existieron en Europa como espectáculos públicos también llegaron a Buenos  Aires y, en 1886, estaban en funcionamiento. Consistían en salas de grandes dimensiones interiormente oscuras, donde la luz cenital se proyectaba sobre grandes telas pintadas que evocaban paisajes, transformándolos en un antecedente más del audiovisual. Uno de ellos, construido por Mauricio Le Tellier en 1885 con estructura importada, fue el más grande de la ciudad e incorporó maquinaria de proyección que, al año siguiente, se puso a prueba con el primer ensayo de luz eléctrica en Buenos Aires. No obstante, su vida como espectáculo duró unos pocos meses, por las costosas reparaciones que se debieron emprender como consecuencia de los frecuentes temporales que afectaban la zona. En 1887 se aceptaron los planos del ingeniero Stavelius para construir un Hotel de Inmigrantes a partir de este panorama. Así surgió, en 1888, el Hotel de la Rotonda de Retiro. Esta construcción de tres pisos, casi circular, se presentaba desde el Río de la Plata como la primera visión de Buenos Aires y aparece en el audiovisual en imágenes que utilizan como fuente principal el material del Archivo General de la Nación. Hasta allí llegaban los inmigrantes en carros tirados por caballos a los que transbordaban ni bien abandonaban los botes. Los dormitorios para mujeres y niños se habilitaron en la planta baja y los de hombres en el primer piso y a veces también en el segundo, cuando había mayor afluencia de inmigrantes. Estaban amueblados con cuchetas altas y bajas. Una de las imágenes más clásicas muestra a un grupo de inmigrantes retratados en su interior. A esta edificación de la Rotonda se le adosó otra nueva, de forma rectangular y de una sola planta. En esta última sección estaban las cocinas, los comedores y los servicios sanitarios. En uno de los patios funcionaba la Oficina de Trabajo. Los inmigrantes podían permanecer gratuitamente en el Hotel por cinco días. Vencido el plazo y de no mediar razones de fuerza mayor, estaban obligados a asumir los gastos de estadía.

A través de las voces de sus protagonistas, tanto inmigrantes como empleados de la Dirección Nacional de Migraciones, unidas con las imágenes fotográficas de época, la obra audiovisual recorre todas las instalaciones que pertenecieron a ese gran hotel: oficinas de recepción, comedores, dormitorios, lavaderos, banco, oficina de trabajo y oficina de tierras, e hilvana las vivencias y los recuerdos vertidos oralmente por quienes pasaron por el enorme Predio.

 

Acerca del montaje del audiovisual

 

Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes, al igual que todos los audiovisuales documentales del autor, hilvana su hilo narrativo sobre el mismo relato histórico de sus protagonistas, alternando visualmente desde dípticos hasta polípticos, o sea, conjuntos de fotografías unidas en forma de representación complementaria, con un montaje extrínseco de punto de unión entre toma y toma por disolvencia encadenada, indagando las expresiones de primeros planos de personajes, detalles y conjuntos panorámicos de la arquitectura de interiores y exteriores del Predio de Migraciones.

En la forma del montaje, es permanente la recurrencia al díptico complementario entre retrato vivo del protagonista y foto de época como, asimismo, el contraste que ofrecen las imágenes finales entre la fachada antigua y la del momento de producción del trabajo en 1989.

 

Referencias del autor sobre la obra

 

Los libros citados sobre los Antiguos Hoteles de Inmigrantes constituyen permanentes documentos fotográficos del audiovisual y testimonios del autor sobre esta obra. En especial en La Inmigración Historia Ilustrada y Memoria Audiovisual, uno de los protagonistas, Manuel Ortiz, mientras trabaja observa la llegada de los inmigrantes al desembarcadero: “…El testimonio de Ortiz, un trabajador y espectador de la llegada de los barcos, está situado en un punto de inflexión del relato…generalmente interpretado en sentido meramente literal por su indudable carga emotiva, la razón de la inclusión de este episodio guarda estrecha relación con la toma de conciencia de la pérdida de identidad, de un pasado irremisiblemente irrecuperable: el de las instituciones que conforman esta historia, en el marco del ocaso que se inició en esta etapa ”

 

Ubicación del audiovisual en los períodos del realizador 

 

Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes inicia el Segundo Período de obras del autor (1989-1993), marcando su ingreso al género documental con la incorporación de la temática histórico – testimonial a las formas de montaje desarrolladas en su primer período. Estéticamente, estas obras están estructuradas en base al relato de sus protagonistas, pero el estilo música-imagen de la etapa anterior continúa ocupando un porcentaje importante del tiempo real total de cada obra (mitad o más del mismo). A partir de este período y, más precisamente, del audiovisual Memorias del Hospital de Inmigrantes (Memories of the Inmigrants’ Hospital), las obras se desenvuelven en tres planos: el documental, concerniente exclusivamente al contexto histórico – testimonial; el formal, que atañe al aspecto puramente estético; y un tercer sentido del que el autor estableció los lineamientos en sus ensayos literarios. Forman también parte de este ciclo Las Edades en el Viento (Ages in the Wind), y la obra culminativa El Enigma de las Grandes Voces (The Enigma of the Great Voices).

 

Ficha técnica

 

Creado, producido y editado por Jorge Luis Farjat

Titulo original: Los Antiguos Hoteles de Inmigrantes (The Old Immigrants’ Hotels).

Tema: Historia de los antiguos hoteles de inmigrantes

Fecha de realización: 1989 (versión analógica, 35 mm)

Edición digital: full HD (1080p): 2013

Reedición digital en relación de aspecto 16.9 : 2015

Duración: 33 min. Fotografía: color y blanco y negro.

Música: Carl NielsenFranz SchubertLudvig Van BeethovenAntonio VivaldiSamuel BarberAntonín DvorákThomas de Hartmann